domingo, junio 28, 2020

Animal Crossing: Capitalist Utopia

Animal Crossing es un videojuego que Nintendo desarrolló en 2001 y que, a pesar de tener varias versiones, alcanzó una popularidad sin precedentes en 2020 a causa de la cuarentena mundial provocada por la pandemia de COVID-19.

Al ser de un simulador social, la versión actual de Animal Crossing: New Horizon ha ayudado a los jugadores a realizar muchas de sus actividades recreativas de manera virtual y por lo tanto a soportar el encierro que al momento de este post está por alcanzar los 100 días.

La versión que yo tengo se llama Wild World (2005), es para el Nintendo DS, tiene música fabulosa y empecé a jugar por el mismo motivo que todos. A pesar de que no puedo jugar en línea porque Nintendo discontinuó su servicio de Wi-Fi Connect es como vivir en una utopía.


Como dice Yuval Noah Harari en su libro Homo Deus, el juego gira en torno a la inversión y al crecimiento: el jugador empieza endeudado y tiene que recolectar cosas para vendérselas a su acreedor y pagarle. Una vez que paga su hipoteca, el ciclo empieza de nuevo pues ahora hay que pagar una ampliación para la casa y así sucesivamente.

Pero gracias a la colaboración con los otros aldeanos el jugador puede obtener frutas para plantar árboles e incrementar sus ganancias, pues estas frutas se venden 5 veces más caras que la fruta nativa. Hay otros mecanismos para obtener dinero en el juego pero este me pareció el más interesante porque, además de fortalecer los lazos con los otros personajes, implica la confianza del jugador en el futuro.

Si mando una carta, ¿recibiré la fruta que quiero? Una vez que la tenga, ¿florecerá si la planto? En caso de que sí, podré vender tres frutas cada tres días o plantar más árboles y empezar este ciclo nuevamente.

Al momento sólo me faltan dos frutas, de las cuales una es un coco que llega de manera aleatoria a la playa. Así que voy a terminar este post e iré a esperar pacientemente a que aparezca nuevamente porque el que me llegó hace un mes no se dió en el lugar donde lo planté.

sábado, mayo 09, 2020

Un libro sobre predicciones (que fallan)

De acuerdo con Xuxo Ramos a México le faltan mates y filosofía para triunfar en inteligencia artificial. En el artículo que escribió para el periódico El Economista, nos dice que

Con filosofía se fortalece la higiene argumentativa y la capacidad de formular la pregunta correcta; con matemáticas se obtiene el poder de modelar partes de la realidad y las estructuras mentales para manipularla de manera efectiva.

The Signal and The Noise: why so many predictions fail but some don't de Nate Silver es uno de los libros que nos recomendaron en mi curso de Data Science y me enseñó que además de lo que dice Xuxo, "todos los modelos están equivocados, pero algunos son útiles".


Lo que me dejó este libro (que tardé más de un año en terminar de leer más que por flojera porque releí varias veces algunos capítulos como el de las pandemias, el baseball y el del terrorismo) es que es muy difícil distinguir las verdaderas señales entre datos muy ruidosos.

miércoles, abril 29, 2020

El libro favorito de mi padre

Cuando era pequeño, mi padre me leía Moby Dick antes de dormir. Era una fabulosa edición ilustrada muy adecuada para niños de mi edad. Después a manos de mi hermana que lo utilizó en la escuela primaria para hacer un reporte del libro como lo hace constar la inscripción de su nombre y grupo en la primera página.

Hace algunos años, el periódico español El País publicó una crítica donde el autor hace alarde de las actitudes millenial de celebrar la ignorancia y criticar lo que parece complicado.


Este año, decidí que iba a leerle el libro a mi padre antes de morir. Moby Dick aún estaba en su librero con las anotaciones de mi hermana y ese olor inconfundible a su biblioteca. No lo pudimos terminar juntos pero en su honor, hoy acabé de leer el que en vida fuera el libro favorito de mi papá.

sábado, marzo 07, 2020

El libro que inició un genero

El paquete que contenía Cyberia traía también una copia de Neuromancer. Mi padre me había regalado un ejemplar de la revista española "El Viejo Topo" que hablaba sobre cyberpunk y en ella mencionaban este libro. Anteriormente lo había escuchado en formato audiolibro transferido a MP3 de 4 cintas leídas por el autor.

Neuromancer de William Gibson es el libro que inició la revolución cyberpunk y con ella todo un nuevo género de ciencia ficción. A esta novela le debemos grandes historias como Matrix y otras que nos hablan de un futuro distópico donde un antihéroe se enfrenta a una gran corporación que tiene dominado el mundo.




Actualmente aún conservo los archivos que descargué y fueron los que utilicé cuando hice mi primer podcast pero este año releí mi copia de Neuromancer con mi papá en el hospital antes de que muriera pues la ciencia ficción es algo que siempre nos unió y el cyberpunk fue algo fundamental en mi etapa formativa como programador.

lunes, febrero 17, 2020

¿Puede la estadística ayudarnos a describir la verdad?

En septiembre de 2013 la Secretaría de Educación Pública (SEP) de México publicó los resultados de la última aplicación de la prueba de Evaluación Nacional de Logros Académicos en Centros Escolares (ENLACE) que consistía en una prueba estandarizada que pretendía medir el nivel académico de los estudiantes de primaria y secundaria. Ese año, la prueba fue aplicada a una población de 14,098,897 estudiantes en 122,608 primarias y secundarias de todo el país. La SEP reportó a los medios de comunicación los resultados de la prueba en áreas como matemáticas y español a manera de porcentajes y si estos habían subido o bajado con respecto al año anterior. 

La Secretaría también publicaba en línea el resumen de datos históricos desde el año 2006 hasta el año en curso por lo que esta evidencia debería ser suficiente para decir que sus afirmaciones eran verdaderas.

Sin embargo, debemos tener cuidado al tomar cálculos estadísticos como verdaderos aunque vengan sustentados con evidencia y tomar sus afirmaciones con un grano de sal pues los datos nunca mienten pero no cuentan historias completas. La información sacada de contexto aunque no sea necesariamente falsa puede ser engañosa. El autor norteamericano Mark Twain popularizó la frase “Hay tres tipos de mentira: las mentiras, las malditas mentiras y las estadísticas” refiriéndose precisamente a lo peligroso que puede ser tomar cualquier afirmación como verdad sólo porque está sustentada con datos.
Tomemos como ejemplo las siguientes afirmaciones publicadas por el portal Uno Internacional:
“Este 2013, en primaria en la asignatura de matemáticas 48% de los alumnos alcanzaron el nivel Bueno o Excelente; en español fue de 42.8 por ciento.
En secundaria, en matemáticas los alumnos en el nivel Bueno o Excelente aumentó 1.6 por ciento.”
Estas afirmaciones no son necesariamente falsas y hasta resultan alentadoras, pero nos hacen preguntarnos si no nos están contando una verdad a medias: ¿Por qué no nos muestran también los resultados de español en secundaria?

Esta gráfica publicada por el portal Nexos nos muestra por qué: !Los porcentajes de los niveles de logro en Bueno y Excelente de los alumnos de los tres grados de secundaria son considerablemente inferiores a Insuficiente y Elemental!  Ni siquiera llegan al 20%.



Entonces podríamos indagar un poco más: ¿Cuánto era el porcentaje de aprovechamiento en matemáticas para estudiantes de secundaria en 2012? ¿Es igual de bajo que el porcentaje de español que se muestra en la gráfica?

Esto tiene una relevancia social importante pues la prueba ENLACE tenía como objetivo orientar las decisiones gubernamentales en materia educativa y eso afectó directamente tanto a alumnos como maestros. Esta afectación se pudo ver incrementada si tomamos en cuenta la siguiente afirmación publicada por el portal Zócalo con respecto a los puntos que las escuelas obtuvieron en promedio en la prueba:
“Los resultados generales son a nivel estatal, se logró una puntuación de 529.24, del nacional tienen 543.83 y a nivel municipal son 511.66” 
El promedio (o media) es una medida de tendencia central, la suma de las observaciones dividida entre el número de observaciones. Los datos publicados son verdaderos, pero el promedio no es la mejor herramienta para analizarlos pues puede que haya muchas que alcanzaron puntajes bajos y pocas escuelas que alcanzaron puntajes altos que disparan el promedio. Entonces, la percepción que se tiene del sistema educativo no es correcta y llevaría a las autoridades a tomar una decisión equivocada: descuidar las escuelas que están por debajo del promedio. En este caso la mediana es la medida de tendencia central adecuada pues no es susceptible a datos aislados.

Finalmente tomemos la siguiente afirmación de la misma nota:
"Las escuelas de la jefatura uno que lograron los primeros lugares en Enlace son Francisco P. Estrada, Ignacio Manuel Altamirano, Club de Leones número Uno, Adolfo López Mateos y Salvador Ugarte, de ahí para abajo otras con menos puntaje.” 
Podemos tomar esta información como verdadera pero está fuera de contexto pues no nos aclara si las escuelas son públicas o privadas, en qué condiciones se encuentran, su ubicación geográfica o las dificultades que los estudiantes pueden tener para presentarse a clase por lo tanto no nos resulta útil para hacer una evaluación objetiva o para tomar decisiones.

En conclusión, aunque el campo de la estadística tiene sus raíces en las matemáticas que son exactas el uso de la estadística para describir la verdad no lo es pues deja mucho espacio para manipularla. La verdad, entonces no está ligada a los datos ni a las matemáticas con las que se analice. Depende del contexto en el que se desarrolla y a la manera en la que es comunicada pues debe hacerse con ética, responsabilidad y buen juicio.

jueves, enero 09, 2020

91 cosas que hice en 2019

  1. Empecé el año en Playa Bonfil aprendiendo a surfear
  2. Me aventé de la tirolesa más grande de Acapulco
  3. Me revolcó una ola en Pie de la Cuesta
  4. Aprendí a hacer sketchnotes
  5. Pusimos persianas en la sala
  6. Tomé un taller de diseño del mañana en Centro
  7. Fui a ver una exposición de Claudio Castillero y me gané un poster
  8. Tomé el curso de Data Science de dev.f
  9. Llevé a mi mamá al hospital por un trombo
  10. Me certifiqué en Extreme Programming
  11. Tomé Irish stout y cerveza verde el Día de San Patricio
  12. Tomé un curso de storytelling
  13. Recibí un reconocimiento en gA por mi labor implementando Scrum
  14. Celebré el Arduino Day en el museo Franz Mayer
  15. Conocí la nueva casa de Serch
  16. Dí un taller de diseño de planes de vida en la FES Aragón
  17. Construí un robot con LEGO® MINDSTORMS® EV3
  18. Subí de categoría a Consultor Senior
  19. Castramos a Gatuno
  20. Vi un stand-up sobre derechos de autor
  21. Vimos a Manato en Semana Santa
  22. Conocí Los Pinos con los Muñoz
  23. Leí un libro en la Biblioteca Benjamín Franklin
  24. Corrí en el Parque Bicentenario en un evento de Nike
  25. Comí birria con Moni
  26. Repliqué el taller de diseño en Rancho Electrónico y en el CECyT 4
  27. Obtuve el certificado de Advanced Developer en RPA
  28. Conseguí mi primer gran logro como guitarrista
  29. Me vestí como luchador para la fiesta de Moni
  30. Me subí a un transbordador de la NASA en Houston
  31. Toqué una piedra lunar
  32. Conocí la oficina de gA en Argentina
  33. Desarrollé dos soluciones de Data Science con Python
  34. Probé varias cervezas de Berlina
  35. Tomé el curso de Estadística Aplicada de la Universidad Austral
  36. Perdí un vuelo en Newark, New Jersey
  37. Fuimos a Texcoco a probar la barbacoa de El Pica
  38. Pagué una multa por verificación extemporánea pero me dieron holograma "00"
  39. Corrí el Medio Maratón de la Ciudad de México y me fue muy mal
  40. Subí el Tepozteco
  41. Probamos los tacos de los Milanesos
  42. Le enseñé a Carla a nadar mejor
  43. Fuimos al jardín botánico de Acapulco
  44. Manejé sólo en la Autopista del Sol
  45. Cambiamos la estufa
  46. Comí pozole el día del grito
  47. Empecé clases de Tai Chi
  48. Fuimos a la Casa Warner con Mitzi
  49. Regresamos al Museo Memoria y Tolerancia
  50. Programé un sensor de ambiente en la Raspberry Pi
  51. Descubrí el Live Coding
  52. Me disfracé de unicornio para un Halloween
  53. Corrí los 10K de Avon porque son clientes de gA
  54. Fuimos a comer barbacoa con El Hidalguense
  55. Conocí al creador del Cronut®
  56. Nos subimos al Metro de Nueva York
  57. Caminamos por Central Park
  58. Vimos al dinosaurio más grande en el AMNH
  59. Comí una hamburguesa de bisonte y fue increíble
  60. Nos subimos al Empire State
  61. Caminamos por SoHo
  62. Comí dumplings de 1.5 USD en Chinatown
  63. Vi Starry Night en el MoMA
  64. Compré un maneki-neko para la casa
  65. Me asomé a donde estaban las Torres Gemelas del WTC
  66. Encontré un mural de Vhils
  67. Vi una intervención de Shepard Fairey
  68. Caminé Down Under the Manhattan Bridge Overpass
  69. Vimos el horizonte de NY desde Top of the Rock
  70. Tomé un taller en la Apple Store de Grand Central Terminal
  71. Conseguí mi starter kit de LEGO® Serious Play
  72. Donamos sangre para la mamá de Joel
  73. Corrí el Medio Maratón de la SEDENA
  74. Renové mi credencial de la Biblioteca Vasconcelos
  75. Compré un traje
  76. Dí un taller de R en la UAM Cuajimalpa
  77. Conocí la Casa Nike
  78. Comí pavo en Thanksgiving
  79. Compré los discos de U2 que editaron para el Record Store Day y el Black Friday
  80. Pusimos nuestro árbol de Navidad
  81. Recibí un reconocimiento como Digital Dreamer en la fiesta de fin de año de gA
  82. Llevamos a Carla al Mercado de Trueque
  83. Tomé un curso en internet para ser ministro
  84. Oficié la ceremonia nupcial de Javier y Graciela
  85. Expuse sobre mi trabajo haciendo Data Science
  86. Preparé la pasta para la cena de Navidad
  87. Encontré Brooklyn Lager en un supermercado
  88. Hice entrenamiento funcional en Beat
  89. Leí 15 libros para el Reto Manato
  90. Mantuve una racha de 163 días estudiando alemán con Duolingo
  91. Terminé el año sufriendo 10K en la Carrera Playamar