domingo, noviembre 24, 2013

Mueve la ciudad

Ninguna carrera causa tanta controversia como We Run México. Es la carrera más esperada del año en el Distrito Federal y a la vez la más criticada. Y no es para menos, al ser el 10K de la marca deportiva Nike, genera tal expectativa que el menor descuido (y la incapacidad de sus community managers para resolver conflictos) provoca el deseo de linchar a los organizadores. Con una convocatoria de 20,000 corredores tan solo en su edición DF complacer a cada uno es una tarea imposible: la ruta, el color y diseño de la playera, el horario de la expo y del disparo de salida o el sistema de inscripción son los detonantes de inconformidad y amenazas de boicot. 

Aún así, el 90% de los corredores inscritos, acompañados de aquellos que no alcanzaron un número y maldicen al 10% que no se presentó, acuden a la cita y participan en la que muchas veces es su primera experiencia en este tipo de eventos. Muchos de ellos se pondrán los tenis hasta la siguiente edición, otros tantos lo olvidarán por completo y el resto quedarán enganchados y no dejarán de correr. Este es el objetivo final de este evento. Más allá de la diversión, la convivencia o la competencia contra el reloj la marca busca crear una relación simbiótica con los participantes: si se vuelven corredores van a experimentar una mejoría en su calidad de vida a través del deporte y para practicarlo al menos necesitarán un buen par de tenis. 

La tecnología juega un papel fundamental en esta relación, ya que a través de los dispositivos Nike+ los  corredores pueden conectarse entre si a través de sus teléfonos, relojes o reproductores de música y participar en dinámicas, inscribirse a un Nike Run Club y llevar un registro de su progreso que es, al final del día, la principal motivación para seguir participando.

Desafortunadamente y a pesar de que We Run es una iniciativa internacional, ninguna de las tres ediciones mexicanas se comparan con muchas de sus carreras hermanas: destaca el caso de We Run Jozi donde, además de ser una carrera nocturna, los competidores pudieron elegir entre dos rutas paralelas que los llevaron por diferentes partes de Johannesburgo. Tal vez la Ciudad de México no sea el lugar ideal para esto debido a la condición de sus calles, a la idiosincracia de su gente o porque los automovilistas no desean compartir su espacio, pero podemos esperar que el evento continúe evolucionando como cada año y nos proporcione nuevas experiencias que solo son posibles si nuestra propia cultura lo permite, ya que el color de la playera es menos importante que disfrutar la carrera.



We Run México 2013

Ninguna carrera causa tanta controversia como We Run México. Es la carrera más esperada del año en el Distrito Federal y a la vez la más criticada. Y no es para menos, al ser el 10K de la marca deportiva Nike, genera tal expectativa que el menor descuido (y la incapacidad de sus community managers para resolver conflictos) provoca el deseo de linchar a los organizadores. Con una convocatoria de 20,000 corredores tan solo en su edición DF complacer a cada uno es una tarea imposible: la ruta, el color y diseño de la playera, el horario de la expo y del disparo de salida o el sistema de inscripción son los detonantes de inconformidad y amenazas de boicot. 

Aún así, el 90% de los corredores inscritos, acompañados de aquellos que no alcanzaron un número y maldicen al 10% que no se presentó, acuden a la cita y participan en la que muchas veces es su primera experiencia en este tipo de eventos. Muchos de ellos se pondrán los tenis hasta la siguiente edición, otros tantos lo olvidarán por completo y el resto quedarán enganchados y no dejarán de correr. Este es el objetivo final de este evento. Más allá de la diversión, la convivencia o la competencia contra el reloj la marca busca crear una relación simbiótica con los participantes: si se vuelven corredores van a experimentar una mejoría en su calidad de vida a través del deporte y para practicarlo al menos necesitarán un buen par de tenis. 

La tecnología juega un papel fundamental en esta relación, ya que a través de los dispositivos Nike+ los  corredores pueden conectarse entre si a través de sus teléfonos, relojes o reproductores de música y participar en dinámicas, inscribirse a un Nike Run Club y llevar un registro de su progreso que es, al final del día, la principal motivación para seguir participando.

Desafortunadamente y a pesar de que We Run es una iniciativa internacional, ninguna de las tres ediciones mexicanas se comparan con muchas de sus carreras hermanas: destaca el caso de We Run Jozi donde, además de ser una carrera nocturna, los competidores pudieron elegir entre dos rutas paralelas que los llevaron por diferentes partes de Johannesburgo. Tal vez la Ciudad de México no sea el lugar ideal para esto debido a la condición de sus calles, a la idiosincracia de su gente o porque los automovilistas no desean compartir su espacio, pero podemos esperar que el evento continúe evolucionando como cada año y nos proporcione nuevas experiencias que solo son posibles si nuestra propia cultura lo permite, ya que el color de la playera es menos importante que disfrutar la carrera.




miércoles, noviembre 20, 2013

One Tree Hill

La selección nacional de fútbol asociación de México tuvo que viajar al otro lado del mundo para obtener -finalmente- su calificación a la FIFA World Cup 2014 que se llevará a cabo en Brasil. Al jugarse en Nueva Zelanda el partido de vuelta, al que llegó con una cómoda ventaja de 5 - 1, se transmitó a la media noche del día de hoy en México y eso no evitó que mucha gente lo sintonizara angustiada para saber si el equipo sería capaz de cerrar el trato.

Esa angustia por si México alcanzaría el penúltimo boleto disponible venía más de los organizadores del Mundial que de la afición ya que si la selección no cumplía con la misión, 650 millones de dólares se quedarían en los bolsillos de los turistas mexicanos que no acudirían a la cita en tierra carioca. La angustia era porque los jugadores se mostraron apáticos y perdieron juegos contra equipos de su zona que distan mucho de tener el nivel que a México se le atribuye. La angustia era porque sin la ayuda de Estados Unidos esta oportunidad no se habría dado.

Pero esta mañana, organizadores, dueños, televisoras  y ejecutivos de mercadotecnia pueden descansar tranquilos. No importa la desvelada ni la angustia, pues al haber derrotado a esta potencia del rugby, el cual es el deporte nacional, los anuncios pueden salir al aire y las playeras no tendrán que ser rematadas para evitar que se queden en el almacén de las tiendas deportivas. Los aficionados por fín se pueden olvidar de que en este país se filmó la trilogía de Lord of the Rings y no tendrán que recordar datos curiosos como que hay un volcán inactivo llamado One Tree Hill cuyo árbol solitario es un obelisco dedicado a la tribu Maori o que la población total de Nueva Zelanda equivale a la mitad de habitantes del Distrito Federal de México.
 

  

lunes, noviembre 04, 2013

Urbanatlón 2013 en la Supervía Poniente

El Urbanathlon de Men's Health es una serie de carreras de resistencia de 9.5 a 11 millas que se celebra en Chicago, Nueva York y San Francisco, incorporando puntos destacados y obstáculos urbanos colocados en las calles de estas ciudades americanas. Después de la carrera se realiza el Urbanathlon Festival, que consiste en DJ sets, comida y bebida acompañados de regalos de los patrocinadores.

Ante la creciente popularidad del running en México, se ha tratado de implementar un evento similar con diferentes resultados y obviamente, a menor escala.

Esta es la tercera ocasión que se realiza el Urbanatlón, la primera vez la sede fue Ciudad Universitaria con un recorrido de 8 km y la segunda en Chapultepec con 10. Los obstáculos han incluido, entre otros, llantas, pasamanos, pecho-tierra, automóviles, muros y contenedores, los cuales presentan diferentes grados de dificultad y ponen a prueba las habilidades físicas y mentales de los participantes.

El Urbanatlón 2013 fue una carrera de 12 kilómetros que se llevó a cabo en la Supervía Poniente -una autopista urbana que conecta el sur con el poniente de la Ciudad de México- e incluyó 9 obstáculos colocados a lo largo de la ruta.

En ninguna de las 3 ediciciones se ha incluido la parte del Festival.